jueves, 1 de julio de 2010






JULIO CÉSAR BRAVO RAMOS, EN VIVO EN EL MARTÍ.



El Centro cultural José Martí habría las puertas de su recinto a las 7 de la noche; horas en las que el cielo de la ciudad de México permanece en absolutas tinieblas, el mes de junio siempre pronostica días nublados y con lluvia. 


Pero, en ése día -sinceramente- por la tarde hacia un calor asfixiante, el cielo permanecía con nubes blancas que, auguraban una velada increíble y así fue. La luna estaba brillante, la gente en el lugar se encontraba ya impaciente, presenciarían por vez primera a un poeta desconocido; jóvenes, adultos y niños se dieron cita, tomaron su lugar, el qué bien les parecía su preferido. El cupo era limitado pero, la mayor limitación era de aquellos que jamás llegaron. 


Todo comenzó en un instante, el presentador (que todo el tiempo fue el mismo poeta) asalto por sorpresa al público, una vez robada su atención, nunca apartaron su vista e oído del escenario, el pequeño teatro se armonizaba a la voz fluida; entre tenues luces los versos del poeta flotaban en la oscura atmósfera artística, aquel recital fue acompañado por acordes y bellas notas de una guitarra; que en la suaves y ligeras manos de una mujer, embelesaron en acompasados y atinados cambios de ritmo al auditorio presente. El poeta demostró dominio seguro de su entonada voz, dejó entrever, a lo largo de su participación que tiene dotes de cantante, y, como él lo menciona: "la música siempre ha estado viviendo dentro de su ser." 


Los invitados fueron punto clave en esa presentación literaria. Ángel Sánchez concertista, dio una muestra de guitarra clásica; de un pintoresco barroco alemán que interpreto con afortunada destreza, varios temas indudablemente fueron deleite del espectador. María Fernanda González una chica con una propuesta nueva y fresca; su música es un verdadero mosaico de la identidad artística juvenil, su ejecución musical nos puede parecer rebelde; no sigue esquemas y mejor los crea, vertientes que mezcla perfectamente con ritmos contemporáneos y viejos para obtener una cualidad indispensable de originalidad, decir algo de su voz, sería poco, comparado con escucharla en vivo; mantiene un tono dulce en tintes agresivos, una nueva rockstar. David es el pianista, el que cerro con broche de oro; su actuación fue sobria y tímida, pero nunca, menospreciada…, complació con creces a la gente invitada, quizá su postura callada se debe a la entrega sincera de su performance musical, a él le debemos que esa noche se recordaran artistas grandiosos como son: Beethoven, Chopin. Sus dedos diestros hablaron de su eficacia al piano por él. 


Una gran noche se atino al éxito de Julio Bravo, su propuesta de una presentación de libro que fuera totalmente diferente, se logro. La dinámica de combinar los distintos géneros del Arte, permitió ofrecer al público una manera enriquecedora y atractiva de acercarse a un nuevo escritor y a la literatura nacional. Gracias a la gente que asistió, gracias al centro cultural y a los artistas que hicieron posible, que ese 9 de junio la poesía respirara un nuevo viento embriagador. 



1 comentario:

  1. wow no pudo ser mejor escrita la cronica de dicho evento !! felicidades por ese gran exito ! y preparate porke lo mejor esta por llegarnos !! seguro en la casa de poeta todo se ra igual o mas genial !! pues cada dia te desarrolas mas en el escenario :)
    te amo

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