jueves, 1 de julio de 2010

























EL HOMBRE TRISTE.

Tersas nubes se alzan en ese campo celeste
presas convicciones con demora a su rescate acuden
se sacuden indiferentes, su malestar es evidente
y en esta ribera de abundante vegetación
mi bravía muere.

Hombre triste, triste hombre que no escala su cumbre
descubre en un chasquido el poder de la mente
sucumbe en ti. Injustas leyes, nefastas órdenes
cubre de maravillas tus inseguridades y no te turbes
necesario será que tu espíritu depures
explora, cuestiona, crea, destruye y responde.

A mitad de esta recalcitrante bella nada
un modesto deseo, me pregunto si soy, 
ése maltrecho reflejo del espejo
despejo mis penas, para sentirme libre y enamorado
nos encontramos tan solos en el mundo entero
todo es etéreo y disimula postular un gran misterio.

Es tan serio que, por abolición, olvidamos dar amor profundo y sincero
aún no se me indica mi lugar en la brújula tenaz del tiempo
Cronos no ha consignado mi preciso momento
cuando vislumbre el símbolo de la corona negra, hallaré mi pueblo
acogeré con gratitud su costumbre.  Sitio será de mi muerte, 
cuando sea viejo
dejaré mi virtud con hambre de tenerte mi amor, no habrá secreto.

El romántico incomprendido sigue su camino
entre mi plegada sombra y yo. Debatimos acerca de ese acertijo
laberinto inaudito, del que pocos salimos
el mito del corpulento Minotauro puede ser cierto
si entablas categórico combate en contra de tu sátiro ego.

Enigmático veredicto te proporciona el destino
creo haberlo burlado con digno pudor me atrevo a afirmarlo
para ser un visionario poeta, no fui creado
la poesía me tomo con mano altiva, al fin me acepto.

Justificable discernir lo que he logrado
cuantas lagrimas y dolor me han costado
sólo soy un hombre triste divagando
resistiendo la esperanza hasta el último segundo.

Hombre abatido de mirada triste
si perdemos las ganas, miraremos compasivo el horizonte
propondremos nuevos retos y viviremos en la noche.


un poemade mi libro VELVET MOON LUNA TERCIOPELO espero les guste.





JULIO CÉSAR BRAVO RAMOS, EN VIVO EN EL MARTÍ.



El Centro cultural José Martí habría las puertas de su recinto a las 7 de la noche; horas en las que el cielo de la ciudad de México permanece en absolutas tinieblas, el mes de junio siempre pronostica días nublados y con lluvia. 


Pero, en ése día -sinceramente- por la tarde hacia un calor asfixiante, el cielo permanecía con nubes blancas que, auguraban una velada increíble y así fue. La luna estaba brillante, la gente en el lugar se encontraba ya impaciente, presenciarían por vez primera a un poeta desconocido; jóvenes, adultos y niños se dieron cita, tomaron su lugar, el qué bien les parecía su preferido. El cupo era limitado pero, la mayor limitación era de aquellos que jamás llegaron. 


Todo comenzó en un instante, el presentador (que todo el tiempo fue el mismo poeta) asalto por sorpresa al público, una vez robada su atención, nunca apartaron su vista e oído del escenario, el pequeño teatro se armonizaba a la voz fluida; entre tenues luces los versos del poeta flotaban en la oscura atmósfera artística, aquel recital fue acompañado por acordes y bellas notas de una guitarra; que en la suaves y ligeras manos de una mujer, embelesaron en acompasados y atinados cambios de ritmo al auditorio presente. El poeta demostró dominio seguro de su entonada voz, dejó entrever, a lo largo de su participación que tiene dotes de cantante, y, como él lo menciona: "la música siempre ha estado viviendo dentro de su ser." 


Los invitados fueron punto clave en esa presentación literaria. Ángel Sánchez concertista, dio una muestra de guitarra clásica; de un pintoresco barroco alemán que interpreto con afortunada destreza, varios temas indudablemente fueron deleite del espectador. María Fernanda González una chica con una propuesta nueva y fresca; su música es un verdadero mosaico de la identidad artística juvenil, su ejecución musical nos puede parecer rebelde; no sigue esquemas y mejor los crea, vertientes que mezcla perfectamente con ritmos contemporáneos y viejos para obtener una cualidad indispensable de originalidad, decir algo de su voz, sería poco, comparado con escucharla en vivo; mantiene un tono dulce en tintes agresivos, una nueva rockstar. David es el pianista, el que cerro con broche de oro; su actuación fue sobria y tímida, pero nunca, menospreciada…, complació con creces a la gente invitada, quizá su postura callada se debe a la entrega sincera de su performance musical, a él le debemos que esa noche se recordaran artistas grandiosos como son: Beethoven, Chopin. Sus dedos diestros hablaron de su eficacia al piano por él. 


Una gran noche se atino al éxito de Julio Bravo, su propuesta de una presentación de libro que fuera totalmente diferente, se logro. La dinámica de combinar los distintos géneros del Arte, permitió ofrecer al público una manera enriquecedora y atractiva de acercarse a un nuevo escritor y a la literatura nacional. Gracias a la gente que asistió, gracias al centro cultural y a los artistas que hicieron posible, que ese 9 de junio la poesía respirara un nuevo viento embriagador.